Archivo de Octubre 2008

Por la boca muere el pez

29 Octubre, 2008

La luz del sol no roza mucho mi piel de lunes a viernes. Vivo a dos minutos del trabajo, un lugar que aunque con muy buenas vistas no llegan los rayos solares. Y al terminar la jornada laboral en la biblioteca la luna y las estrellas ya han hecho su aparición en el cielo cartagenero. Pese a eso, mi piel va cogiendo colorcito y como la ciudad es una fusión de tonalidades de café -sólo (oscuro), con leche, cortado…- uno empieza a no parecer un turista.

El pasado sábado, mientras me dirigía con paso firme a una plaza de la ciudad, se me acercó una pareja de colombianos pero no de Cartagena preguntándome por una dirección de la ciudad. Gentilmente les informé que no era de acá y que desconocía dónde se encontraba la calle por la que me preguntaban. Tras dejar atrás a la pareja, se me hinchó el pecho por parecer un habitante más de Cartagena. Y así, durante estos días me ido fijando que paso más desapercibido, los vendedores ambulantes no me paran tanto, las camareras de las plazas no me abordan para que entre su local a cenar…

Uno se da cuenta que a los ojos de la gente no es un turista, sin embargo en cuanto un servidor abre la boca ¡ay! amigo, eso es otro cantar. Ese acento madrileño con el ejque por delante, y la no utilización de palabras del vocabulario cartagenero como bacano o chévere, cuando algo es bueno, o listo, como ok, terminado, acentúan que uno no es costeño.

Así que, con la boca cerradita y escuchando mucho voy haciéndome a la idea de cómo se vive en la ciudad, una ciudad de la que aún me queda mucho que descubrir y la cual cada día que pasa me va gustando más y más.

20 días en Colombia

20 Octubre, 2008

Han pasado veinte días desde que llegué a Colombia y doce desde que me instalé en Cartagena. Haciendo un breve balance, la verdad es que a uno se le hace difícil plasmar los diferentes sentimientos que le han ido brotando durante estos días. Intentaré exponer cada uno de ellos de forma cronológica.

 

Ø       Ilusión. Durante las primeras horas desde que salí de casa hasta pasado los primeros días, ese era el sentimiento que afloraba, el de ilusión y ganas de empezar algo nuevo, diferente y en un lugar desconocido. Naturalmente esa emoción sigue estando ahí dentro de mí.

 

Ø       Impotencia. (jajaja risas mil) Informado de las últimas noticias acerca de los problemas de mi parroquia, y de que cómo se había intentado enterrar el trabajo de muchos años, me dio rabia de no poder haber estado ahí, de no haber podido expresar todo el malestar que llevaba dentro. Sé que estos años no han sido en balde pues estoy seguro que los chavales se han llevado muchas cosas buenas de nuestros testimonios de catequistas.

 

Ø       Lágrimas y sonrisas. Al contrario que la película, mi estado de ánimo fue inversamente durante el sábado 11 de agosto. Dos de mis amigos se casaban y no podía estar ahí para abrazarles (lágrimas),  la verdad que si un avión hubiese llegado a las 17.55 a Carabanchel lo habría cogido. Pero al día siguiente me repuse con las fotos y comentarios (de los que aún quiero más jajaja) de la gente. Por cierto, ¡no hubo ningún coti privado que resaltar? :P .

 

Ø       Presente, pasado y futuro. Al escribir esto antes de entrar a trabajar, reafirmo algo que ya estaba conmigo, la importancia de la gente (amigos, familia y nuevos amigos) Lo que me ayuda a llevar mejor este nuevo ciclo de vida es la gente de aquí, abierta y dispuesta a ofrecerte su brazo. También, se da uno cuenta de los errores que ha ido cometiendo y de que ahora en la distancia es más difícil solucionar. Ahora, siendo lunes y tras un fin normal, en lo que a fiesta se refiere, a uno sólo le queda pensar en intentar aprender a bailar salsa para no parecer un pato en los bares. Así, vamos mirando al futuro, viviendo el presente, y salpicado por el pasado.

 

Este sábado pasado una de mis hermanas cumplió 30 añazos así que desde la distancia…

 

¡LAURA MUCHAS FELICIDADES!

De regreso

17 Octubre, 2008

Muchos meses han pasado y por fín he regresado…para escribir porque sí porque al igual que he estado meses sin ganas, sin ilusión y casi sin fuerzas para escribir, ahora sí las tengo. Muchas cosas han pasado desde que dije NO y desde entonces he dicho SÍ a muchas otras. Entre las cosas más importantes, es decir que sí a trabajar en Colombia. Desde el día 1 de octubre estoy en este país sudamericano, primero en Bogotá y desde el día 8 en el que será mi casa durante nueve meses, Cartagena de Indias.

En “La Heróica” trabajaré en el Centro de Formación que tiene la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La ciudad me ha recibido con los brazos abiertos, buena comida, buen clima y sobretodo buena gente. No es por ser pelota y mucho menos por caer bien a los colombianos, pero la verdad que cada uno de los que me he encontrado me ha demostrado su apoyo y su confianza en apenas unos días.

Sé que voy a aprender mucho de esta experiencia y que tendré que saborear cada instante pues nueve meses se pasan volando. Y aunque no quiero que sea un diario personal si que quiero plasmar en los primeros post cada sentimiento que emerja de mi.