20 días en Colombia

By santiesteso

Han pasado veinte días desde que llegué a Colombia y doce desde que me instalé en Cartagena. Haciendo un breve balance, la verdad es que a uno se le hace difícil plasmar los diferentes sentimientos que le han ido brotando durante estos días. Intentaré exponer cada uno de ellos de forma cronológica.

 

Ø       Ilusión. Durante las primeras horas desde que salí de casa hasta pasado los primeros días, ese era el sentimiento que afloraba, el de ilusión y ganas de empezar algo nuevo, diferente y en un lugar desconocido. Naturalmente esa emoción sigue estando ahí dentro de mí.

 

Ø       Impotencia. (jajaja risas mil) Informado de las últimas noticias acerca de los problemas de mi parroquia, y de que cómo se había intentado enterrar el trabajo de muchos años, me dio rabia de no poder haber estado ahí, de no haber podido expresar todo el malestar que llevaba dentro. Sé que estos años no han sido en balde pues estoy seguro que los chavales se han llevado muchas cosas buenas de nuestros testimonios de catequistas.

 

Ø       Lágrimas y sonrisas. Al contrario que la película, mi estado de ánimo fue inversamente durante el sábado 11 de agosto. Dos de mis amigos se casaban y no podía estar ahí para abrazarles (lágrimas),  la verdad que si un avión hubiese llegado a las 17.55 a Carabanchel lo habría cogido. Pero al día siguiente me repuse con las fotos y comentarios (de los que aún quiero más jajaja) de la gente. Por cierto, ¡no hubo ningún coti privado que resaltar? :P .

 

Ø       Presente, pasado y futuro. Al escribir esto antes de entrar a trabajar, reafirmo algo que ya estaba conmigo, la importancia de la gente (amigos, familia y nuevos amigos) Lo que me ayuda a llevar mejor este nuevo ciclo de vida es la gente de aquí, abierta y dispuesta a ofrecerte su brazo. También, se da uno cuenta de los errores que ha ido cometiendo y de que ahora en la distancia es más difícil solucionar. Ahora, siendo lunes y tras un fin normal, en lo que a fiesta se refiere, a uno sólo le queda pensar en intentar aprender a bailar salsa para no parecer un pato en los bares. Así, vamos mirando al futuro, viviendo el presente, y salpicado por el pasado.

 

Este sábado pasado una de mis hermanas cumplió 30 añazos así que desde la distancia…

 

¡LAURA MUCHAS FELICIDADES!

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