Aquel día del mes de enero

By santiesteso

El cielo se pone en guerra

derramando toda su ira,

y el Atrato se alimenta

de esta peligrosa riña.

Lanza cuchillos de plata;

herida queda la ciudad,

de sur a norte sitiada

por un ejército inmortal.

Tras terminar la batalla,

la música vuelve a entonar

el regreso de la calma.

Duerme el rugir del dragón,

duerme aquel que despertará,

duerme la lluvia en Quibdó.

Lluvia Quibdó

Atrato

Lluvia Quibdó

sitiadad

Calma

Escribe un comentario